La Amistad Judeo-Cristiana de Valencia celebró el pasado miércoles 10 de junio una enriquecedora sesión de estudio dedicada a la figura de Abraham, bajo el título «¿Por qué volveríamos a Abraham?: Extractos de Torá y Midrashim», dirigida por la rabina Yael Cobano, de la Comunidad Judía Reformista de Madrid. El encuentro contó con la participación de socios y amigos de la asociación, así como de miembros de la Comunidad Judía Reformista Shir Jadash, de Valencia.

La sesión estuvo conducida por Yael Cobano (Ceuta, 1981), licenciada en Derecho, funcionaria del Ministerio de Asuntos Exteriores y fundadora de la comunidad judía reformista Or Hadash de Madrid. Próxima a cumplir un año desde su ordenación rabínica, culminación de cinco años de estudios en una yeshivá, Cobano aportó al encuentro una sólida formación académica y una profunda vocación por la educación y la espiritualidad judía.

La sesión se desarrolló en un ambiente de gran interés y participación. Con un estilo ágil, dinámico y abierto al diálogo, la rabina guio a los asistentes a través de diversos textos bíblicos y comentarios rabínicos, propiciando un intercambio de interpretaciones y reflexiones que fue ampliamente valorado por los numerosos participantes.

El estudio comenzó con los capítulos 11 y 12 del Génesis, donde se narra la llamada divina a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré». A partir de este pasaje, los asistentes reflexionaron sobre el significado de la confianza, la vocación y la capacidad de abandonar las seguridades para emprender nuevos caminos.

Especial interés suscitaron los midrashim que presentan a Abraham como un buscador incansable de la verdad. Entre ellos destacó el relato del niño que observa la tierra, la lluvia, el sol y la luna hasta concluir que existe una fuerza superior que gobierna el universo. También se comentaron las conocidas historias en las que Abraham cuestiona la idolatría, desenmascarando la fragilidad de los ídolos fabricados por los hombres.

La sesión concluyó con el análisis de la intercesión de Abraham por Sodoma y Gomorra. Su pregunta —«¿El Juez de toda la tierra no ha de hacer justicia?»— abrió una profunda reflexión sobre la tensión entre justicia y misericordia, así como sobre la responsabilidad ética de alzar la voz ante la injusticia. Un mensaje que, miles de años después, continúa interpelando a creyentes y no creyentes por igual.