CIRCULAR Nº 36 Septiembre 2007

 

 

FALLECIMIENTO DEL CARDENAL J. M. A. LUSTIGER

Y D. JOSE RAMON ORTOLA

 

                         El Cardenal Jean Marie Aaron Lustiger falleció en Paris el 5 de Agosto a los 80 años de edad. Nació en Paris el 17 de Septiembre de 1926, de familia judía de origen polaco. Su madre fue deportada durante la ocupación nazi y murió en Auschwitz. Durante la ocupación alemana, Aaron vivió con una familia católica en Orleáns y se bautizo en 1940 a los 14 años. Viajo a Tierra Santa por primera vez en 1951. Fue ordenado sacerdote el 17 de Abril de 1954, licenciado en Filosofía, Teología y Bellas Artes, trabajo como Capellán de Estudiantes en el Centro “Richelieu” de La Sorbona (1954-1969)  Párroco de Santa Juana de Chantal de Paris (1969-1979) Fue nombrado Obispo de Orleáns en 1979 y en 1981 Arzobispo de Paris, Cardenal en 1983. En 1995 fue elegido miembro de la Academia Francesa.

            Autor de numerosos libros, entre ellos “La Misa”, “Como abre Dios las puertas de la Fe”, “El Sacramento de la Unción de Enfermos”, “Sed felices. Reflexiones sobre las Bienaventuranzas”, “Europa, se tu misma” Destacan entre sus obras la entrevista “La Elección de Dios” un libro repleto de deslumbrante inteligencia y  “La Promesa” sus reflexiones sobre el Judaísmo y el Cristianismo.

 

           Cardenal de la Iglesia Católica, le gustaba decir que se sentía “plenamente judío” para gran desconcierto de algunos. Paladín de las buenas relaciones entre judíos y cristianos, promovió numerosos encuentros internacionales judeo-católicos, en el contexto de los cuales visito Madrid el 28 Octubre 2005 en los actos conmemorativos de la “Nostra Aetate” organizados por la Conferencia Episcopal Española.

            Acudió a nuestra ciudad los días 5 y 6 de Junio 2005 para conocer la asociación. Concelebro Eucaristía con D. Esteban Escudero, Obispo Auxiliar, con D. José Ramón Ortola y con otros sacerdotes en la Iglesia de Santo Tomas e impartió la conferencia “La amistad entre judíos y cristianos y su sentido para los cristianos” en el Centro Cultural Bancaja de Valencia, con asistencia de numeroso publico.

            S.S. Benedicto XVI en su mensaje de condolencia, afirmo “Doy gracias al Señor por su ministerio episcopal, guardando el recuerdo de este pastor, apasionado por la búsqueda de Dios y por el anuncio del Evangelio al mundo” “Intelectual clarividente, supo poner sus talentos al servicio de la fe para hacer presente el Evangelio en todos los campos de la vida de la sociedad”  “Se entrego generosamente para promover relaciones cada vez mas fraternas entre cristianos y judíos”

           En su funeral, en la explanada de Notre Dame, antes de la Misa, su sobrino Jonas leyó el salmo 113 y deposito en su féretro, tierra traída del Monte de las Tentaciones y de Getsemani y el Kádish –rezo judío por los difuntos- fue dirigido por su primo Arno Lustiger. En sus exequias, presididas por su sucesor el Arzobispo André Vingt-Trois, estuvo presente Nicolás Sarkozy. El Cardenal fue enterrado en la Cripta de los Obispos de la Catedral de Notre Dame

           Escribió él mismo su epitafio

           “Nací judío y recibí el nombre de mi abuelo paterno Aaron. Llegado a ser cristiano por fe y por bautismo, permanecí judío, como lo fueron los Apóstoles, mis Santos Patrones, Aaron el Sumo Sacerdote, San Juan el Apóstol y Santa Maria, llena de gracia. Nombrado 139ª Arzobispo de Paris por su Santidad, el Papa Juan Pablo II, fui entronizado en esta Catedral el 27 Febrero 1981 y aquí ejercí mi entero ministerio

Viandante, reza por mi

 

         D. José Ramón Ortola, Párroco durante más de treinta años de Santo Tomas Apóstol y San Felipe Neri y actualmente Párroco Emerito, falleció el día 2 de Septiembre a los 83 años de edad. D. José Ramón nació el 24 Abril de 1924 en PueblaLarga y fue ordenado sacerdote el 29 de Junio 1950, Sacerdote auxiliar en Santo Tomas desde 1970, fue nombrado Párroco en Febrero 1974. Durante su labor pastoral, abierto a todas las nuevas realidades, acogió desde su inicio al Camino NeoCatecumenal  y gracias a ello, su parroquia se trasformo en una de las mas activas y con mas numerosa feligresía de Valencia.

          D. José Ramón siguió siempre con interés y aprecio a la Amistad Judeo-Cristiana, dando hospitalidad en su Parroquia a las actividades de la asociación. Repetía a menudo que en su labor pastoral, tenia siempre muy presente la frase “No apaguéis el Espíritu”.    

         Fue la personificación en esta ciudad y en este tiempo de “el Buen Pastor” en busca de la oveja perdida, su único interés es que se manifestara el Amor de Jesucristo. Muchos pueden hablar de su don para acercarse a las personas en el momento oportuno, un hombre de gran corazón que como se dijo en su Funeral, nadie oyó hablar mal de él.                                             

 

                        Zejer tsadik li beraja      Bendito sea el recuerdo del Justo